Mostrando entradas con la etiqueta sol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sol. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de junio de 2010

Un rayo de sol


Cuando vivía en Madrid contemplaba con asombro cómo los extranjeros se sentaban en las terrazas de la Plaza Mayor en pleno enero. Y me preguntaba por qué lo hacían. Desde que Munich se convirtió en mi ciudad adoptiva, tengo la respuesta a esta duda existencial que me atormentaba cada invierno.

El factor que nos indica si hace buen tiempo no es el termómetro, sino el sol. Puede darse el caso de que haga -10 grados pero no llueva ni nieve. Ese puede ser un gran día. Cuando un alemán corre la cortina (no hay persianas, así q sólo hace falta correr la cortina) y descubre que hace sol, es el hombre más feliz del planeta. Los -10 grados son un mal menor... Entonces se pone la equipación de invierno: camiseta térmica, leotardos, gorro, bufanda, orejeras, guantes, botas, plumas... y corre a la calle como si no hubiera un mañana a tomarse un ponche o un vino caliente y una salchicha, por supuesto. Efectivamente, los -10 grados son un mal menor. En Madrid nadie se plantea pasar más de 10 minutos en la calle si hace ese frío polar, ni siquiera los pingüinos.

Cuando sale el sol en primavera, llegan todavía más rápido a la calle, ya que pueden saltarse el paso de plantarse la equipación de invierno. Las calles se llenan de ciclistas, paseantes y patinadores, mientras los Biergarten (terrazas al aire libre en las que caben miles de personas) permanecen completos hasta que el sol se esconde. ¡Y no son pocos los Biergarten que pueblan Munich! Para que os hagáis una idea, en este mapa podéis ver lo que cuenta el Sr. Google al respecto (sólo aparecen los del centro de la ciudad):


Ver mapa más grande

Así pues, los días soleados son una auténtica fiesta y nadie quiere perdérsela. Por todo esto, el sol español no tiene precio para los alemanes y creen que Mallorka o Teneriffa son un paraíso.