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miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Quién ha escondido la nieve?

Yo, que tanto me he quejado del frío invierno en Múnich, me pregunto por qué este año la nieve se está haciendo de rogar.

Visitar los mercadillos de Navidad sin nieve hace que uno no acabe de ambientarse. El vino caliente con una temperatura ambiente de 6 grados no aporta nada. Recuerdo que cuando tomé mi primer Glühwein hacía - 15 grados. Y creedme, a pesar de tener mis prejuicios con esta bebida, me pareció una poción mágica contra el frío helador que recorría todo mi cuerpo, desde los dedos de los pies hasta la punta de la nariz. Ni mis botas forradas de pelo, ni mi gorro, ni mi bufanda ni mis guantes consiguieron calentarme como lo hizo aquel vino caliente.

Además, la postal navideña pierde encanto. La nieve convierte hasta los edificios menos vistosos de la ciudad en monumentos dignos de retratar. Los tejados blancos transforman la ciudad en un lugar idílico y hacen que la Navidad sea como siempre la soñamos cuando éramos pequeños.

He de decir que también diciembre es un mes ideal para los deportes de invierno, y que en febrero me compré unos esquís fuera de temporada que me gustaría utilizar con un fin no decorativo. Le pediré a San Nicolás que reparta un poco de nieve.

miércoles, 19 de enero de 2011

En invierno, deportes de invierno


Además de frío y constipados, el invierno nos trae nieve y como no, deportes de invierno. Es el momento de esquiar, practicar snowboard, deslizarse en trineo, patinar sobre hielo.

Los muniqueses gozan del privilegio de vivir a tan sólo una hora de los Alpes, así que abuelos (lo de los abuelos esquiadores es cierto, cualquiera que viva aquí puede dar fe), padres y niños, disfrutan de todas las actividades blancas que uno pueda imaginarse. Si no te gustan los deportes invernales, lo mejor es que caigas en el más profundo letargo hasta abril. Ese es el lema de los bávaros

Un deporte realmente gracioso es el curling. Cuatro jugadores intentan mover varias piedras en una pista de hielo con cepillos (sí, digamos que son parecidos a las escobas que cada uno tiene en su casa). Lo que me llama la atención de este pintoresco deporte es que los cepillos no pueden tocar la piedra, el curling es una combinación extraña de petanca y tareas del hogar. Seguramente no estéis entendiendo nada de lo que cuento, así que adjunto un vídeo ilustrativo: Curling is intense.

También el biathlón resulta un poco exótico para aquellos que no vivimos en un país con cultura de nieve. En el biathlón se combina el esquí de fondo con el tiro al blanco. El atleta debe realizar cinco disparos con el rifle que lleva a cuestas en diferentes puntos del recorrido. Como dato curioso cabe mencionar que este deporte de invierno es desde los años 60 deporte olímpico. Desde los años 90 también existe el biathlon femenino.

De todos modos existe una opción menos atlética de practicar deportes de invierno, es la siguiente, ir al supermercado más cercano, comprarse un trineo y tirarse colina abajo en cualquier parque...