En España un NO a veces es un “no sé” o en ocasiones significa “un poco más tarde”. En Alemania un no es un NO y un sí es un SÍ. Sin matices y sin anestesia. Las respuestas de los alemanes suelen ser directas y carecen de ambigüedades.
Por ejemplo, cuando un alemán hace de anfitrión y ofrece algo de beber a sus invitados, espera un respuesta franca, un sí o un no. No espera un NO que en realidad oculta un SÍ. Intentaré explicarme. En España tenemos la tendencia de esperar a que nos ofrezcan algo 20 veces. Seguramente después de 20 ofrecimientos y 19 negaciones, acabemos diciendo que sí. ¿Por aburrimiento?¿Nos han venido de pronto las ganas? Cuando uno se percata de cómo funcionan aquí las cosas, aprende a decir sí a la primera, o a la segunda, si hay una segunda oportunidad.
Los 20 ofrecimientos españoles se elevan a la máxima potencia cuando se trata con abuelas. Una abuela no acepta un "no" por respuesta. Nunca. Una abuela ofrece una coca-cola o un trozo de tarta y si recibe una respuesta negativa, pasa a la acción. Coge el embudo que ha recibido en el curso de super abuelas, y la persona en cuestión ingiere lo que haga falta. La verdad es que no conozco a ninguna abuela germana, de modo que no puedo opinar. Por favor, si alguien sabe cómo actúan las abuelas en Alemania, que arroje un poco de luz sobre este tema publicando algún comentario.
