Tengo la opinión firme de que el idioma condiciona a las personas. El alemán es un idioma creado por Satán para complicar la existencia a todos aquellos que lo hablan. No me refiero a cómo suena (a veces pensamos que el alemán fue creado por Rammstein cuando compusieron Du hast), sino a los dolores de cabeza que da. Casos, declinaciones, palabras de infinitas sílabas, verbos que cambian de posición dependiendo de la frase y el contexto…Todos los ingredientes para que sea una lengua muy difícil de asimilar. Y como guinda tres géneros: masculino, neutro y femenino. Y uno se pregunta: "¿pero qué necesidad tengo de descubrir un tercer género a estas alturas de mi vida?".
Sin embargo, pasado un tiempo, me ha dado cuenta de que en alemán todo tiene cierta lógica. Las frases se construyen como una pared de ladrillos. También la construcción de palabras adquiere cierto sentido. Gran parte de las palabras se forman a partir de otros términos, por ejemplo, Schlaflosigkeit (insomnio en español), se forma con Schlaf (que significa sueño) y Losigkeit (falta en castellano). Así q podemos interpretar el insomnio como la falta de sueño. Y sí, veo claro que el que tiene insomnio es porque ha perdido el sueño.
Otras palabras no hay por donde cogerlas, sobre todo por su extensión. En este momento me resulta difícil encontrar un ejemplo, pero día a día, la lista de palabras que no hay quien aprenda, va creciendo. En cuanto recuerde algunas, escribo el segundo capítulo de esta entrada. Supongo que aprender chino o ruso debe ser difícil, pero por el momento no he tenido el placer de acercarme a estos idiomas, así que como estudiante de alemán puedo gritar: "¡este idioma es un infierno!". Espero las respuestas de aquellos que vivís la misma situación o los comentarios de aquellos que queráis opinar.
Un idioma difícil
