En la entrada anterior comentaba lo difícil que es reciclar en Alemania. Pues bien, esta vez me centraré en cómo deshacerse de los muebles y trastos que ya no utilizamos. Existe una solución que además nos puede proporcionar algún dinerillo: los Flohmärkte . Son una especie de mercadillos donde cada uno puede vender lo que le sobra en casa. Todo es susceptible de venderse: el mueble que la abuela tenía en el salón, una bici sin frenos, los libros infantiles llenos de chocolate de tu hijo, el reloj sin agujas de tu tatarabuelo...En la mayoría de ellos se paga un dinero por alquilar una mesa para exponer la mercancía, pero también existen otros mercadillos más espontáneos donde la gente muestra sus productos en los maleteros de sus coches.
En España nunca había visto rastrillos de este tipo. En las ciudades grandes los muebles o trastos viejos se dejan normalmente al lado de los contenedores, y en cuestión de una hora han desaparecido ¿Quién se los lleva?Eso no importa.
También existe un modo cívico de deshacerse cómodamente, de aquello que no nos cabe en casa ni en el trastero, se trata de la recogida de muebles que el ayuntamiento efectúa una vez al mes de forma gratuita.
Personalmente no soy partidaria de acumular trastos viejos, y tampoco de comprar los de otros, pero dar un paseo y ver los artículos variopintos que se venden en los Flohmärkte, puede resultar muy divertido.
Flohmärkte in München - Flea markets in Munich