domingo 8 de enero de 2012

Fusión de tradiciones


Cada país celebra de un modo diferente la entrada del Año Nuevo. España con sus doce uvas y sus doce campanadas y Alemania interpretando qué deparará el año que comienza contemplando las formas que surgen del plomo fundido al caer sobre un recipiente con agua (Bleigiessen).

miércoles 7 de diciembre de 2011

¿Quién ha escondido la nieve?

Yo, que tanto me he quejado del frío invierno en Múnich, me pregunto por qué este año la nieve se está haciendo de rogar.

Visitar los mercadillos de Navidad sin nieve hace que uno no acabe de ambientarse. El vino caliente con una temperatura ambiente de 6 grados no aporta nada. Recuerdo que cuando tomé mi primer Glühwein hacía - 15 grados. Y creedme, a pesar de tener mis prejuicios con esta bebida, me pareció una poción mágica contra el frío helador que recorría todo mi cuerpo, desde los dedos de los pies hasta la punta de la nariz. Ni mis botas forradas de pelo, ni mi gorro, ni mi bufanda ni mis guantes consiguieron calentarme como lo hizo aquel vino caliente.

Además, la postal navideña pierde encanto. La nieve convierte hasta los edificios menos vistosos de la ciudad en monumentos dignos de retratar. Los tejados blancos transforman la ciudad en un lugar idílico y hacen que la Navidad sea como siempre la soñamos cuando éramos pequeños.

He de decir que también diciembre es un mes ideal para los deportes de invierno, y que en febrero me compré unos esquís fuera de temporada que me gustaría utilizar con un fin no decorativo. Le pediré a San Nicolás que reparta un poco de nieve.