Me fascina la habilidad de los alemanes sobre dos ruedas. No sólo me sorprende que gente de más de 80 años siga moviéndose en este medio de transporte por la ciudad, sino su capacidad de realizar varias tareas a la vez mientras circulan en bicicleta.
Es relativamente frecuente ver a chicas jóvenes que van a la oficina a diario en bicicleta (haga el tiempo que haga), por supuesto van ataviadas con falda y tacones. De camino a la oficina hablan por el móvil, mientras en la otra mano sostienen un café del San Francisco Coffee Company.Pero, ¡qué equilibrio y qué soltura!También las personas mayores tienen super-poderes. Sostienen cosas con ambos manos, o comen un bocadillo con la derecha y llevan la compra con la izquierda, y ¡no se caen!. Parecen equilibristas del circo.
Me pregunto si cuando nacen los bebés alemanes, llevan incorporada una bici. Y si después en la guardería, asisten a cursos para mejorar su equilibrio y convertirse en los reyes de la pista.
Personalmente puedo decir que no soy capaz de circular comiendo un sandwich y leyendo el periódico, tampoco me arriesgo a soltar mucho el manillar por si las moscas. Si algún día lo consigo, os lo haré saber inmediatamente.